El reflector / difusor es uno de los accesorios más atractivos y versátiles en el universo de la fotografía profesional. Es muy fácil de usar, y funciona como difusor y como reflector de luz. Ambos son elementos muy importantes a la hora de componer y mejorar imágenes durante una sesión fotográfica. 

Al abrir el reflector, con lo que nos encontramos es un disco flexible de color blanco traslúcido que deja filtrar la luz suavemente, sin saturar ni dañar la composición de la escena. 

Con este difusor, podemos convertir una pequeña fuente de luz en un foco más potente. Al anteponer el difusor entre la fuente de luz y el objeto a fotografiar, se difumina la luz dura convirtiéndose en una mucho más fresca y acogedora. Ideal para retratos profesionales. En este proceso es importante tener en cuenta que en cuanto más separado esté el difusor de la fuente de luz, la luz que llegará al objeto, sujeto o escena que estamos iluminado será mucho más tenue. 

Para lograr diferentes efectos, el difusor redondo 5-en-1 cuenta igualmente con una funda reversible que una vez instalada y según la faz que se dirija hacia la luz, permite reflejarla mediante cuatro superficies distintas: 

- La superficie blanca (no traslúcida) permite que la luz rebote de una manera más suave sin interferir con la temperatura de la imagen.
- La superficie dorada es similar a la blanca, solo que debido a su tono, nos arrojará una imagen un poco más cálida.
- La superficie plateada permite que la luz rebote con mayor intensidad sobre la escena que estamos iluminando.
- La negra permite bloquear o reducir la intensidad luz, dándole más contraste a la escena. 


El reflector / difusor flexible es indispensable al momento de modificar la iluminación general de cualquier escena para aprovechar al máximo las fuentes de luz y jugar con los múltiples ambientes que podemos generar en nuestro producto final, la fotografía.

Además, es muy práctico al momento de emplearlo tanto en interiores como en exteriores. Una fuente de luz se convierte en el único requisito para explorar las múltiples alternativas de composición de imagen que el reflector nos ofrece.
No es necesario ser un profesional en fotografía para hallarlos increíblemente útiles. Los numerosos resultados de su empleo son instantáneos. 

El propósito principal del reflector es lograr el equilibrio perfecto entre luz y oscuridad, sombras y reflejos y según sea utilizado brindar una segunda luz en caso de ser necesaria.

Una ventaja más que nos ofrece el Reflector Difusor, es la variedad de Tamaños y formas en las que se puede encontrar. Cada fotógrafo puede entonces elegir el que mejor se adapte a la necesidad de la escena. 

Los reflectores de 60cm de diámetro son perfectos para manejar las fuentes de luz en las tomas de producto. Estos son imprescindibles, por ejemplo en el momento de realizar tomas de artículos brillantes, ya que al utilizar cualquier fuente de luz dura dirigida directamente hacia el producto con seguridad necesitaremos reflectores para que la luz directa no se marque sobre la figura y genere marcas sobresaturada de luz en el producto.

 Los reflectores plegables medianos son ideales para la toma de retratos y los grandes son los indicados para tomas de campo o retratos de cuerpo completo.

Los modelos más grandes pueden servir de fondo blanco o negro y los podemos usar con la ayuda de unos soportes de estudio por encima del sujeto. Este sistema es muy útil cuando tenemos que fotografiar a plena luz del mediodía y aunque es grande, su peso es insignificante, debido a que está diseñado con materiales muy ligeros que le permite ofrecernos una variedad de alternativas para componer de la madera adecuada nuestra imagen.